La figura no pasó desapercibida. En el palco de La Caldera del Parque, con una chomba oficial de Los Pumas y la sonrisa permanente, Felipe Contepomi siguió atentamente el partido entre Tarucas y Selknam, que finalizó 41-13 a favor de la franquicia del NOA.

Muchos chicos se acercaron para pedirle fotos. Contepomi respondió a todos con paciencia y buena predisposición. Estuvo acompañado por autoridades y referentes del rugby tucumano, en una imagen que reflejó la importancia que tiene la plaza norteña dentro del sistema nacional. Antes del inicio del encuentro, incluso, se colocó una gorra de Tarucas, gesto que despertó aplausos y más pedidos de selfies.

“Siempre es una alegría enorme estar acá”, expresó el head coach del seleccionado argentino. “Es un lugar donde se respira rugby. El primer año de Tarucas fue un éxito y hoy la expectativa es la misma: que arranque una temporada con ilusión, pero por sobre todo con buen rugby en Tucumán”, dijo.

La visita no fue casual. Durante la semana, integrantes del staff y del sistema nacional recorrieron distintas franquicias. El objetivo es claro: observar, evaluar y seguir fortaleciendo el vínculo entre el Súper Rugby Américas y el seleccionado mayor.

“Desde el sistema estamos muy contentos”, explicó Contepomi. “Álvaro (Galindo) trabaja muy bien y han salido muy buenos jugadores que nutrieron a Los Pumas, que es el objetivo de las franquicias: seguir preparando jugadores para que lleguen al más alto nivel”, analizó.

La presencia del entrenador en Tucumán forma parte de una recorrida planificada por todo el país. “La idea es tratar de ir por todas las franquicias. Estuve en Córdoba viendo entrenamientos, pasé por Pampas y ahora estoy acá. En dos semanas iré a Capibara y luego volveré a Tucumán para el camp. Estoy rotando un poco por todo”, detalló.

Consultado sobre el crecimiento estructural del rugby argentino y la consolidación de cuatro franquicias en el ámbito profesional, el ex apertura fue claro y reflexivo.

“Lo importante es que hay un espacio para el desarrollo profesional de los chicos que decidan seguir ese camino. Pero hay que decirlo: el profesionalismo es para pocos, menos del 0,5% de los que juegan al rugby llegan a ese nivel”, señaló. “Lo más importante es seguir fortaleciendo el rugby amateur, que es la base y el corazón de nuestro sistema”, insistió.

Para Contepomi, la existencia de franquicias dentro del país ofrece una alternativa concreta para los talentos emergentes. “Antes, muchos chicos tenían que irse a segundas divisiones en Italia o España para buscar una oportunidad. Hoy pueden desarrollarse acá, competir en un entorno profesional y proyectarse desde Argentina. Eso es muy valioso”, señaló.

Su presencia en el estadio no fue solo simbólica. Fue también un mensaje. El seleccionado mira de cerca lo que sucede en el interior, y Tucumán vuelve a posicionarse como un polo clave en la formación de jugadores.

Mientras el partido avanzaba en el campo, Contepomi analizaba cada detalle. Observaba movimientos, actitudes, decisiones. El palco era una extensión silenciosa del sistema. Y entre fotos, saludos y conversaciones, quedó claro que el vínculo entre Tarucas y Los Pumas no es circunstancial, sino estructural.

En una provincia donde el rugby forma parte de la identidad cultural, la visita del entrenador del seleccionado reafirmó esa sensación: el norte no solo respira rugby, también lo proyecta hacia el futuro.